Creo que parte de la solución está en las instituciones vietnamitas que deben estar al tanto de las necesidades en este campo y quiénes deben aprovechar su población más bien joven y un crecimiento económico constante para encontrar una manera de financiar sus gastos de salud con impuestos a la renta.
Otra forma consistiría en alentar a la organización internacional de capacitación en salud a que se asocie con los hospitales universitarios locales a fin de organizar programas significativos de capacitación e investigación. Las entidades cogestionadas resultantes deberían poder recibir donaciones de las industrias médicas, farmacéuticas y de patrocinadores privados e institucionales. En este momento, queda mucho por hacer para ser honesto. Los hospitales son literalmente tomados por multitudes de pacientes y sus familias. No hay prioridad en la clasificación ni en el cuidado (vea la imagen de abajo del HCMC University Hospital). Los vietnamitas, los trabajadores de la salud y los médicos han demostrado una gran capacidad de recuperación y corazón. Ahora es cuando obtienen el sistema de atención médica que se merecen.
