Ahora imagina esta situación. Tiene un síntoma, visita a su médico y él le dice que tiene la enfermedad X y le receta un medicamento. Lo tomas y estás curado.
Ahora su amigo después de algunos días desarrolla el mismo síntoma (en aras de la simplicidad, digamos que es la misma enfermedad X). Le da el mismo medicamento que le dio su médico con la misma dosis y todo. Esperas que se cure, pero ¿sabes qué? Su amigo desarrolla una respuesta alérgica a uno de los componentes de ese medicamento.
Este es solo uno de los muchos ejemplos. Cada persona es diferente y la forma en que reaccionan a ciertas cosas también es diferente. Un ejemplo general será un amigo que sepa que puede comer comida picante, pero no puede o no puede tomar café súper caliente, pero no puede. Lo mismo se aplica a la medicina también. Es por eso que los medicamentos no tienen instrucciones de uso escritas en ellos (tenga en cuenta que hay algunos medicamentos que tienen instrucciones de uso).
Siempre escuche a su médico y busque asesoramiento antes de tomar cualquier medicamento o cambiar a un nuevo medicamento. Si siente que lo que le recetaron no funciona, siempre puede preguntarle a su médico si la dosis debe aumentarse o cambiar a un medicamento alternativo.