La disfagia se refiere a la dificultad para tragar. Tiene varios grados Garde I para sólidos duros y Grado IV donde incluso la saliva no se puede tragar.
La disfagia puede ser el resultado de problemas en cualquier parte del mecanismo de deglución desde la parte posterior de la lengua, el paladar, la faringe, el esófago y el estómago proximal. La disfagia puede ser mecánica debido a la obstrucción de la luz o compresión de una fuente externa, neuromuscular podría deberse a problemas en las vías neuronales que controlan la lengua y la faringe del cerebro y funcional debido a la disminución de la actividad muscular descoordinada y la motilidad en la deglución mecanismo.
La identificación de la causa determina la forma en que se gestiona. El bloqueo mecánico necesita eliminación mediante cirugía o reducción mediante medios no quirúrgicos, como radiación o quimioterapia o derivación mediante el uso de tratamientos endoscópicos y stents.
Los problemas neurológicos necesitan la evaluación de un neurólogo o neurocirujano y la cirugía o la atención de apoyo.
Los problemas funcionales se pueden tratar con dilatación o reducción quirúrgica del tono muscular (miotomía) o inyecciones de Botox. En casos avanzados, es necesario eliminar el esófago y reemplazarlo con un tubo de estómago o colon.