Dentistas, ¿alguna vez se sintió atraído por un paciente hasta que tuvo que revisar su boca?
Sí. Pasa todo el tiempo. Cada vez que un chico guapo entra a la clínica, apenas lleva 10 minutos pasar de “Te necesito, bebé” a “Me necesitas, hermano”. Historia verdadera. Y no solo pacientes, prefiero observar el estado…