Gracias por preguntar. Recientemente, los científicos dieron un paso más en este difícil proceso. Hace apenas unos días, los medios recogieron excelentes noticias, y es que un estudio reciente de un equipo de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver (Canadá) ha obtenido conclusiones interesantes sobre la acumulación de la proteína beta amiloide y su relación para evitar el Alzheimer. Estas conclusiones han sido publicadas en la revista científica Molecular Psychiatry .
La acumulación de esta proteína, que puede ocurrir por varias razones, es tóxica para las neuronas del cerebro, lo que provoca su destrucción progresiva. A su vez, este daño irreparable causa trastornos como el Alzheimer.
La gran novedad de este estudio es la demostración de que la proteína beta amiloide no solo se produce en el mismo cerebro, sino también en otras áreas del cuerpo .
Desafortunadamente, como indicamos anteriormente, todavía no hay cura para esta enfermedad neurodegenerativa o los tratamientos para el Alzheimer son realmente efectivos.
Sin embargo, podemos ayudar a prevenir el Alzheimer mediante algunas técnicas como las que se describen a continuación:
1. Ejercicio físico.
¿Las personas con demencia saben que tienen demencia?
¿Las placas amiloides en la enfermedad de Alzheimer tienen proteínas carboniladas?
La actividad física moderada evita el inicio de la demencia y el Alzheimer.
Será suficiente caminar 30 minutos al día, aunque también podemos correr frecuentemente, patinar, bailar, hacer yoga, pilates o andar en bicicleta, entre otras actividades.
2. Alimentación equilibrada.
Una dieta rica en nutrientes y vitaminas nos ayuda a proteger nuestro cuerpo contra este tipo de enfermedades.
En particular, se recomiendan alimentos como zanahorias, fresas, uvas, tomates, manzanas, legumbres y pescado.
Además, es importante evitar el tabaco y el consumo moderado de alcohol.
3. Cuida el corazón.
Las enfermedades cardiovasculares se asocian con el inicio de la demencia, por lo que la prevención de trastornos como el colesterol, la hipertensión, la diabetes y la obesidad también reducen el riesgo de la enfermedad de Alzheimer.
4. Actividad cerebral.
El entrenamiento del cerebro es esencial para mantener nuestra memoria y nuestra capacidad de concentrarnos en buenas condiciones. Para esto podemos leer, aprender idiomas, escribir, hacer crucigramas, sudoku, juegos de memoria, etc. Hablar y socializar con otros también es clave en este sentido.