Cuando un paciente es un hipocondríaco conocido, ¿de qué manera, si lo hay, afecta eso a la forma en que los médicos eligen evaluar o tratar sus síntomas informados?

Uno tiene que ser muy cuidadoso al etiquetar a alguien como hipocondríaco. Sí, todos conocemos pacientes que son dramáticos, de alta tensión, ansiosos, sensibles o incluso inocentes, pero eso no les impide tener una enfermedad real. Sí los hace más propensos a reportar a un proveedor a sus superiores, defensores de pacientes o la junta médica.

Si bien estos pacientes hacen que nuestras vidas sean más estresantes como médicos, tenemos que recordar que están sufriendo y nuestro trabajo es ayudarlos con ese sufrimiento. A veces, decirles que estarán bien es todo el tratamiento que se necesita.

Como médico, debemos entender que los síntomas son subjetivos y que los signos son objetivos. Un médico debe guiarse más por signos que por síntomas cuando se trata de tratamiento.

1. Trátelos con simpatía.
2. Ofrecer pruebas mínimas
3. Déles un poco de placebo
4. Nunca les ofrezcas curas “milagrosas”
5. Ten paciencia con ellos
6. No les dé etiquetas de enfermedades como ‘fibromialgia’ o ‘síndrome de fatiga crónica’, etc. De lo contrario, llevan esta etiqueta a menudo con orgullo durante toda su vida.