A largo plazo es la clave para controlar la obesidad en los adolescentes. No hay una píldora mágica para ayudar a alguien a mantener un peso saludable. Introduce alimentos frescos en su dieta. No mencione que necesitan perder peso. Inicialmente, enfóquese en hábitos alimenticios saludables en lugar de restringir los alimentos.
Una vez que se ha establecido el consumo de alimentos frescos como parte de su dieta normal (dos semanas a un mes), deje de comprar comida chatarra para la despensa y reemplácela con opciones crujientes más sanas, como pasteles de arroz con aderezos bajos en grasa, apio, chips vegetales, etc. Asegúrese de que el niño sepa cuáles son sus opciones con respecto a los bocadillos y hágales saber que pueden comer todo lo que quieran de estos refrigerios más saludables.
Deberías notar pérdida de peso en este punto. Reemplace las bebidas azucaradas con agua o agua saborizada endulzada con stevia. Cuando se come fuera de casa y la comida rápida es la única opción, concéntrese primero en las proteínas, luego pueden comer alimentos fritos como las papas fritas. Comer la proteína primero reducirá su apetito por los alimentos grasos fritos.
Con el tiempo, el niño comenzará a desear alimentos frescos en lugar de comida chatarra y comenzará a controlar su obesidad por sí mismo sin la intervención de usted. El punto es permitirles tener el control de su propia dieta y permitir que el peso salga naturalmente. Por supuesto, su médico debe examinarlos antes de comenzar nuevos hábitos para asegurarse de que no haya ningún problema médico.