No hay buena evidencia para apoyar la noción. Hubo muchas investigaciones sobre este tema -llamadas “respondedores al placebo” – en la década de 1970, y se propusieron muchas hipótesis: que las personas sugestionables estaban más sujetas a ella, que las mujeres estaban más sujetas a ella, etc. Personas (principalmente psicólogos) hicieron toda una serie de estudios de estas propuestas, y, curiosamente, la mayoría demostró lo que se proponen mirar. Sin embargo, por cada rasgo de personalidad que alguien mostró para apoyar el placebo, alguien más mostraría lo contrario. Si alguien mostraba que las personas sugestionables tenían más tema, entonces alguien más demostró que las personas fuertemente dirigidas internas estaban más sujetas a ello. Etc.
En mi libro sobre placebos, “Meaning, Medicine and the ‘Placebo Effect’ (Cambridge, 2002)” revisé esto y otros temas relacionados en el Capítulo 4, “Médicos y pacientes”. Llegué a la conclusión de que las características de los médicos, especialmente su entusiasmo y compromiso personal con sus tratamientos, eran mucho más importantes que las características de los pacientes.