No se trata tanto de una cuestión de voluntad como de cuándo se realizará plenamente el potencial de la medicina con poder genómico. El conjunto de entidades “ómicas” (genes, transcripciones, proteínas, vías, etc.) es finito, por lo que finalmente llegaremos (si Dios quiere). No quiere decir que necesitemos asimilar completamente todas estas entidades y sus interacciones reguladoras y sus influencias epigenéticas antes de que la genómica haya “estado a la altura de todo el bombo” para la utilidad médica, ya que ya ha demostrado ser útil en bastantes casos.
Estos todavía son muy primeros días para la medicina genómica; acabamos de obtener el primer borrador del genoma hace una década, y fue bastante duro. La ciencia ósmica se encuentra actualmente en un estado en el que existe una gran necesidad de recopilar más datos, tanto básicos como clínicos, especialmente sobre la conexión entre la variación genómica y el fenotipo, así como más tiempo para realizar los estudios de validación necesarios y el desarrollo de fármacos (organismos modelo, ensayos clínicos). Y no se olvide del microbioma y otras áreas clave de la interacción entre el host y el entorno.
En pocas palabras: todavía hay muchos datos para recopilar y recorrer. Es probable que siempre haya un lapso de tiempo significativo entre cuando la genómica tendrá valor diagnóstico pero aún no terapéuticamente. Sé paciente. ¡La transformación de la medicina moderna está en marcha!