Esto no es necesariamente un problema de calorías o nutrición, sino más bien un peligro para el síndrome de leche-álcali. A principios del siglo XX, la principal forma de tratar la úlcera péptica era mediante un régimen de leche y bicarbonato (de ahí el término). Las personas tratadas de esta manera a veces desarrollan hipercalcemia (un exceso de calcio), que puede ser una condición peligrosa, podría causar convulsiones, arritmias, problemas musculares y otros trastornos.
La cantidad exacta de lo que se considera peligroso probablemente varía de persona a persona. Sin embargo, 1,5 litros parece excesivo y probablemente poco saludable.